Para lo que la Princesa y Yo nos temíamos, pocas críticas se han vertido por la contratación de su hermana en el Ayuntamiento de Barcelona.
Tengo la sensación de que si hubiera sido por el ayuntamiento madrileño las reacciones en la prensa habrían resultado peores. Los medios catalanes son otra cosa, aunque habrá que esperar al próximo númnero del semanario El jueves.
No voy a negar que el fichaje de mi cuñada por el alcalde de la Ciudad Condal -porque ha intervenido él directamente, como es lógico- era algo valorado previamente por Nosotros y también conocido por la Casa. Aunque no se trata de un miembro de la Familia Real, cualquier paso que dé públicamente es relacionado con su parentesco.
Tras el desafortunado asunto de su demanda colectiva contra la prensa del corazón, a todos Nos pareció muy bien que se trasladara a Barcelona.
Y dado que mi Hermana, la Duquesa de Palma, ha abandonado la capital catalana, donde residía, ha resultado más llevadero que las fuerzas vivas de aquella comunidad, más concretamente el alcalde Hereu, le hayan facilitado el puesto de subdirectora de proyectos en el departamento de Relaciones Internacionales, que depende de la Alcaldía.
Ahora bien, la Princesa me advierte que el capítulo de reacciones periodísticas ante esta contratación aún no ha terminado. Todavía no han empezado los del cotilleo rosa. En los medios más serios, las pocas opiniones vertidas que conozco han ido cargadas de crítica o al menos de aire de sospecha.
"En círculos municipales se comentaba la posibilidad de que se esté haciendo un favor a la Casa Real. Desde el Ayuntamiento, como es lógico, lo negaban y remarcaban que Telma Ortiz es licenciada en Económicas por la Universidad de Barcelona, "habla y escribe en catalán con absoluta corrección" y "tiene experiencia en el campo internacional" . Eso es lo que recogía el diario Público.
Los periódicos catalanes han ido algo más allá. Un comentarista de El Periódico de Catalunya hace una interpretación bastante mordaz sobre ese fichaje: "(...) el protagonista de esa gran idea, de ese espléndido fichaje, ha decidido o casi decidido las próximas elecciones municipales. Desde ayer vuelvo a dormir tranquilo. Sinceramente, hasta Barcelona me parece otra. Juraría que ya hay menos putas."
Las páginas del moderado La Vanguardia acogen la opinión de otro comentarista que señala el abuso en el reparto de cargos a familiares y amigos de los poderosos, sin dudar que éste es otro ejemplo. Lo hace después de ironizar con el nombramiento: "El Ayuntamiento de Barcelona ha creado un nuevo cargo, inexistente hasta ahora, para que lo ocupe exclusivamente Telma Ortiz. Los ciudadanos gritaban como una sola voz: "¡¡Queremos una subdirectora de Proyectos de Relaciones Internacionales!!".