
Una cosa que me ha hecho ver la Princesa, con toda razón, es la conveniencia de
renovar la web oficial de la Monarquía española para que esté a la altura de lo que son parámetros de una internet cada vez más visitada y más influyente.
La verdad es que la apariencia de esta página, al menos en su inicio e imágenes fijas, fue actualizada hace muy pocos años, pero ya observé en su momento que no con demasiado acierto. Más que
nada lo que necesita es transmitir más dinamismo y modernidad, sin perder la seriedad institucional.
Visitando los sitios oficiales en la Red de otras monarquías europeas se aprecia que van muy por delante del nuestro. Bueno, no todas, porque los de Bélgica, Suecia y Dinamarca tienen unas limitaciones semejantes al nuestro.
La Monarquía europea con una presencia más brillante en la Red, sin duda es la británica. Pese a esa etiqueta de rancios que se adjudica a los Windsor, ya sea por deseo de su propia Casa o por intervención del Gobierno, The British Monarchy dispone de la web oficial más ágil, más completa de recursos y con mejor aprovechamiento de contenidos audiovisuales, con canal propio de TV.
Pero lo que más distingue al royal site de todos los demás, es que también tiene página en Twitter. Bastante controlada, por supuesto, pero quién iba a decir que la Corona británica iba a ser la pionera en el uso de las redes sociales.
Ya me gustaría a Mí que la actual casareal.es se modernizara en los contenidos y el diseño, o al menos lo que es mi página. Ésta ofrece ahora una apariencia general más pobre que las de Carlos Windsor o Guillermo de Oranje-Nassau. Por cierto, que las diferencias entre las fotografías de los tres herederos son bien elocuentes.
La web regia de los Países Bajos y la de Noruega son las mejores después de la del Reino Unido, no tanto por dinamismo o recursos empleados como por la variedad de contenidos y en el caso de la segunda -que incluye a Mette Marit en la portada- por la limpieza de diseño.
Creo, y también desearía conocer vuestras opiniones, que
el sitio oficial de la Corona española necesita una auténtica puesta al día, pero tal como estamos con la reducción de costes a lo mejor ahora no Me hacen caso.