
Casi todos los medios de comunicación han resaltado la
congelación de los ingresos de la Casa de Su Majestad en los Presupuestos Generales del estado para 2010. Así ha sido por iniciativa de mi Augusto Padre, que es quien dispone sobre los 8,9 millones de euros asignados "
para el sostenimiento de su Familia y Casa",
como reza el Programa 911 M de esos PGE.
En los momentos económicos que vivimos resultaba obligada una medida de austeridad de ese tipo. En realidad no hubiera sido gran cosa un incremento del 2 ó 3%, pero el deseo del Rey es que esta decisión tenga un valor ejemplarizante para los altos cargos públicos y, en general, la política de gastos.
Algunos de los que han comentado esta congelación salarial para la Familia Real -porque todos dependemos de cómo administra Su Majestad los 8,9 millones-, se han referido a que no es esa la única cantidad que recibe la institución monárquica. Pues sí y no.
Para la economía personal de cada miembro de la Familia no hay más ingresos públicos que esos. Lo que ocurre es que el mantenimiento y el funcionamiento de la Corona necesita unos recursos económicos muy superiores a aquella partida.
La verdad es que, gracias a las aportaciones de diferentes ministerios, los 8,9 millones que percibe mi Augusto Padre quedan prácticamente limpios de polvo y paja, dicho sea en términos populares.
Como reflejan los PGE, varios departamentos de la Administración central consignan algunas partidas para "familias e instituciones sin ánimo de lucro", que es la nomenclatura oficial que incluye a la Corona, es decir, a Nuestra Familia en las cuentas del Estado. Con esas cantidades se cubren, por ejemplo los 6 millones de euros en gastos de personal de la Casa, que corren por cuenta del Ministerio de la Presidencia. Sin incluir el personal militar cuyos sueldos abona el Ministerio de Defensa.
Del mantenimiento de nuestras residencias oficiales, con todos sus gastos, se hace cargo Patrimonio Nacional; de la flota de vehículos al servicio de la Real Familia, el Ministerio de Hacienda; del personal de seguridad, el de Interior; de los viajes al extranjero y recepciones a Jefes de Estado que nos visiten, el de Exteriores, y así sucesivamente.
La más visible de todas esas partidas, expresadas en miles de euros en la documentación de los PGE, es los 6,5 millones que destina Presidencia a "Apoyo a la gestión administrativa de la Jefatura del Estado".
En total, sin contar funcionarios y servicios a cargo de diferentes ministerios o de Patrimonio Nacional, a la partida institucional de 8,9 millones hay que sumar algo más de diez: así nos acercamos a las auténticas cuentas del Rey.