
Hace ahora un mes, más o menos, comenté en este blog las
apariciones en la prensa de la tía de la Princesa, con el título
Las cosas de tía Henar. Pues parece que la hermana de mi estimado suegro
sigue dando que hablar, sobre todo para la prensa rosa.
Creo que ella no busca tanto protagonismo ni aprovecharse de su parentesco, pero al haberse convertido en amiga cercana de la baronesa Thyssen -según fotos publicadas en Hola! como la que acompaña estas líneas- pues pasa lo que pasa. Y lo último que ha ocurrido es que algunos medios han publicado que lo de vender profilácticos en el Museo Thyssen ha sido una idea que tía Henar ha propuesto a Carmen Cervera y ésta ha aceptado gustosa.
Que en la tienda de la pinacoteca más renombrada de España, después del Museo del Prado, se vendan condones con motivo de una próxima exposición llamada Lágrimas de Eros, es algo inusual que a Mí me ha sorprendido. No digo si me parece bien o mal, simplemente que ha sido motivo de sorpresa, también para Sus Majestades, tan inusitada iniciativa en un museo que, desde sus orígenes, cuenta con la protección de la Corona.
El asunto, aunque tenga más de anécdota que de categoría, alcanza otra dimensión cuando se desvela públicamente la gran cercanía de Henar Ortiz a persona tan relevante, poderosa y polémica como la baronesa Carmen Thyssen, hasta el punto de que le aporta ideas para la buena marcha del museo, que son llevadas a término.
Así las cosas, y si es tan considerable el ascendente de tía Henar sobre la vicepresidenta del patronato del museo, hubiera preferido que su primera aportación conocida a la pinacoteca hubiera sido algo más sutil o artístico que el comercio con preservativos... pero ¿quién se lo dice?
La verdad es que en la Casa no hay preocupación especial con la conducta de los miembros de mi familia política, pero también es cierto que no nos caemos del guindo. Las cosas de tía Henar hay que observarlas con cuidado para evitar que vayan a más y se puedan convertir en elemento que distorsione una imagen familiar que siempre hemos procurado que no ofrezca estridencias.