
La diseñadora gana la batalla por el título. Así se encabeza una información que da cuenta de que el Tribunal Supremo ha dado la razón a Ágatha Ruiz de la Prada en el pleito por el que reclamaba a su tío, Carlos de Sentmenat, el Marquesado de Castelldosrius y la Baronía de Santa Pau.
Título y exclusiva han sido publicados el sábado pasado en el diario El Mundo, que dirige el marido (no sé si ya casados con papeles) de la diseñadora, Pedro J. Ramírez. Se consuma así un plan desplegado en 2005 por dos destacados periodistas, el citado Ramírez y Luis María Ansón, unidos ambos con mujeres de la aristocracia relegadas en el disfrute del título familiar por la antigua desigualdad de varón y hembra en ese derecho.
De dicho asunto ya me había ocupado en este blog por su peculiaridad y por los paralelismos que algunos quieren ver entre los conflictos de esas familias y los que pudieran surgir por la sucesión a la Corona.
Ciertamente, las influencias de Pedro J. Ramírez y Luis María Ansón en el Gobierno socialista, particularmente en la vicepresidenta Fernández de la Vega, han resuelto en tiempo record una cuestión peliaguda que normalmente habría durado bastantes años.
En 2005, cuando Su Majestad concedió las Reales Cartas de Sucesión al tío de Ágatha Ruiz de la Prada en el Marquesado de Castelldosrius, y a Manuel Balmaseda Arias-Dávila (hermano menor de Beatriz Balmaseda, casada con Ansón) como Conde de Puñonrostro, ambas damas y sus respectivos cónyuges consiguieron del Gobierno una Ley sobre igualdad de género en la sucesión de títulos nobiliarios, que en un año fue tramitada y aprobada.
En 2008 el Tribunal Supremo validó las reclamaciones planteadas por la retroactividad de la ley, y tras la sentencia que acaba de anunciar El Mundo, en cuestión de semanas el Rey tendrá que rectificar la Real Carta de Sucesión y la diseñadora Ruiz de la Prada se convertirá en marquesa con Grandeza de España, a la vez que Pedro J., en calidad de consorte, podrá lucirse como marqués de Castelldosrius y con similar rango.
En un futuro no muy lejano lo mismo ocurrirá con el Marquesado de Puñonrostro -que también lleva aparejada Grandeza de España- en el caso de Beatriz Balmaseda/Luis María Ansón, y según las previsiones otras damas conocidas también accederán a títulos nobiliarios en su condición de primogénitas, tales como Natalia Figueroa a marquesa de santo Floro, Mercedes Milá a condesa de Montseny, etcétera.