Hace bien este Gobierno en dar la nota cuando se encuentra en apuros. No lo digo peyorativamente, me refiero a la nota de color, de entusiasmo, de unidad, de escenografía y de modernidad tecnológica que ha dado durante un acto masivo celebrado el domingo en Madrid.
Ha sido la Princesa quien me ha señalado la cantidad de significados que ha advertido detrás de algunos gestos, algunas puestas en escena y algunos recursos de imágenes empleados por los organizadores de un mitin en el que Rodríguez Zapatero ha anunciado la inmediatez de su prometida Ley de Economía Sostenible, a la vez que el PSOE ha estrenado el eslogan Nuevas energías.
Voy a evitar referirme al contenido político del acto, para centrarme en esa nueva imagen que al parecer quiere transmitir el partido gobernante. Me hace una primera observación mi Amada Esposa, que me deja pensativo.
Siendo el presidente del Gobierno la figura central del acto masivo, no es indiferente que irrumpiera en una muy cuidada escena acompañado de su mujer Sonsoles Espinosa, echándole el brazo por la cintura. Sabido es que la señora de Rodríguez Zapatero es poco amiga de apariciones públicas y rehuye protagonismo. Por eso mismo, me explica la Princesa, cabe interpretar esa presencia en ese momento como una seña de que el apoyo al líder socialista empieza en el plano personal. Vamos, que cuenta con ella y con su aliento.
Ahora bien, y eso es lo que no termino de explicarme, una vez que el presidente y esposa entran entre ovaciones y aplausos y reciben el saludo de una niña -escena tierna poco común en sociedades europeas democráticas-, Sonsoles Espinosa desaparece no sólo del escenario sino del campo de visión de las cámaras.
No sólo eso sino que, como se comprueba en la web que recoge todas las imágenes oficiales del acto, la esposa de Zapatero ya no existe ni aparece en ninguna fotografía. ¿Será que alguien en Moncloa ha decidido utilizar a la mujer del presidente para enviar mensajes subliminales? ¿Pero cuáles?
No tengo respuesta, como tampoco explicación al hecho de que los organizadores del acto han hecho las cosas para que a Sonsoles Espinosa se la vea fugazmente en los telediarios que ofrecieron imágenes del inicio del mitin en cuestión, con la llegada triunfal del matrimonio.