
Ha despertado gran atención en la opinión pública la proposición parlamentaria del grupo Socialista para, textualmente, que el Gobierno "lleve a cabo determinadas actuaciones con motivo del Cuarto Centenario de la Expulsión de los Moriscos". ¿De qué medidas se trata?
Según la proposición no de ley firmada por el diputado del PSOE José Antonio Pérez Tapias, de reforzar los "vínculos económicos, sociales y culturales" con las poblaciones de África descendientes de los moriscos expulsados de España en el siglo XVII.
La polémica se ha levantado por un enunciado tan genérico que podría incluir la indemnización económica a los herederos de aquellos musulmanes españoles obligados a abrazar la fe cristiana. Eso me extrañó cuando tuve noticia de esa iniciativa legislativa, menos mal que el portavoz del PSOE en el Congreso ha aclarado que se trata de una reparación histórico-cultural, nada de pensiones compensatorias.
Reconozco que desde el comienzo de los tiempos han cometido grandes injusticias unos hombres contra otros en nombre de la religión, de la posesión territorial, del uso del agua o del dominio. Y la formación de las naciones y de los estados nunca han estado exentas de violencia y guerras, no sólo en el caso español.
Creo que la historia se debe conocer y divulgar sin necesidad de sentirse permanentemente responsable o víctima de lo sucedido hace siglos, porque entonces nunca acabaríamos de pedir compensaciones o de sentirnos culpables. Es más, lo que el diputado socialista describe como intolerancias e imposiciones de la España cristiana contra los musulmanes (conversos o no) durante el S. XVI y comienzos del XVII, es similar a los regímenes teocráticos que ahora encontramos en la mayoría de los países del Islam.
No sé en qué terminará esa proposición socialista, pues lo que pretende es nada más y nada menos que "reparar la injusticia que en su día se cometió con los moriscos expulsados de España". Para empezar, no hay manera de identificar a los descendientes de quienes abandonaron la Península ¡hace cuatrocientos años!
Además, ¿qué pasaría si quienes se consideran descendientes de los cristianos de Castilla, Valencia o Aragón que fueron sometidos durante siglos por la dominación musulmana también pidieran justicia por lo que sufrieron?